jueves, 7 de junio de 2012

Las Dietas Altas en Proteína no dañan los Riñones


Las Dietas Altas en Proteína Dañan los Riñones

Normalmente escuchará de fuentes mal informadas que una dieta alta en proteínas daña los riñones. Esto no es cierto. Considere lo siguiente: Todo el mundo conoce las clases de step y aeróbicos. Queman muchas calorías, hacen que la sangre y el oxígeno fluyan, acondicionan bien el sistema cardiovascular, y, con ciertas variaciones, podrían inclusive ser buenas para tonificar los músculos. Así que son algo bueno, ¿cierto?

Si.

Excepto si tiene una pierna fracturada.

Si tiene una pierna fracturada, o un esguince en el tobillo, o entablillada la espinilla, voy a suponer que usted no toma una clase de step hasta que se cure de su lesión. Bajo estas circunstancias especiales, el mismo movimiento del peso de su cuerpo, que hace tanto bien a una persona normal, va a causar más estrés de lo que necesita en la fase de recuperación. Voy a pedirle que se aleje de esto y permita que su pierna sane, y evite ponerle estrés adicional en este momento.

¿Entonces el hecho de que una clase de step no sea buena para una persona con una pierna fracturada significa que la clase de step hizo que se rompiera la pierna?

No. Y las dietas cetogénicas no – repito, no – causan enfermedad de los riñones. Si su doctor le dice que sí la causan, de manera política dígale que le muestre los estudios (no existen). Las dietas cetogénicas no son, sin embargo, una buena cosa si usted tiene un problema existente de riñones, así como las clases de step no son una buena cosa si su pierna ya está rota.

¿Las dietas altas en proteínas causan enfermedad en los riñones? No.

La leyenda médica tantas veces repetida que dice que las dietas altas en proteína causan daño a los riñones vienen de reversar un hecho médico. El hecho médico es que reducir la proteína (hasta cierto punto) disminuye la declinación de la función renal (riñón) en personas que ya tienen enfermedad en los riñones. Debido a que restringir las proteínas pareciera una buena estrategia para quienes tienen una falla renal existente (o inclusive alguna debilidad en los riñones), algunas personas llegaron a la conclusión ilógica de que lo anverso también debe ser verdad – que grandes cantidades de proteína llevan a fallas renales.

En cualquier caso, no son las proteínas per se las que causan los problemas, inclusive para quienes tienen problemas de riñones: son las proteínas glicadas (vea el capítulo 2). Estas proteínas pegajosas por el azúcar, como puede recordar, son el resultado del exceso de azúcar en la sangre chocando contra las moléculas de proteína. Estas proteínas cubiertas de azúcar son llamadas PGA, productos de glicación avanzada. Los PGA se pegan entre ellos, formando colecciones aún más grandes de moléculas, que son demasiado grandes para poder pasar a través de los mecanismos de filtración del glomérulo, que es la red de capilares sanguíneos en los riñones que actúa como filtro para los productos de desecho que provienen de la sangre. Esto reduce la TFG (tasa de filtración glomerular), que es una medida de la función renal.

Una alta ingestión de proteínas no hace que esto suceda en riñones que funcionan normalmente. Un estudio reciente de 1.624 mujeres involucradas en el Nurses’ Health Study concluyó que “un consumo alto de proteínas no estaba asociado con una declinación de la función renal en mujeres con función renal normal”.17 Otro estudio en el American Journal of Kidney Diseases mostró que el consumo de proteína no tiene efecto en la TFG en hombres saludables.18 Un tercer estudio en el International Journal of Obesity, comparó una dieta de pérdida de peso alta en proteína, con una baja en proteína y concluyó que los riñones saludables aceptaban el consumo de proteína y que la dieta alta en proteína no causó ningún efecto adverso.19

Si en la actualidad usted no tiene enfermedad de riñón, una dieta baja en carbohidratos es en realidad una forma ideal para ayudarle a controlar los niveles de azúcar en la sangre, que eventualmente lo pueden conducir a enfermedades renales. Por supuesto, sólo por estar seguro, usted debería revisar con su doctor para asegurarse de que no tenga ninguna discapacidad renal; pero si no la tiene, con toda seguridad no la va a desarrollar por estar en una dieta baja en carbohidratos.

EN POCAS PALABRAS
Altos consumos de proteína no causa ningún daño a los riñones saludables.

viernes, 1 de junio de 2012

PROS Y CONTRAS DEL ENTRENAMIENTO CARDIOVASCULAR !

P
¿Qué es el Cardio Crónico? El Cardio Crónico es otra de esas grandes creencias y prácticas habituales de la Jaula. Escuché hablar por primera vez de este concepto en una entrevista a Mark Sisson, cavernícola donde los haya, el cual acuñó como Chronic Cardio a esta tendencia obsesivo-compulsiva que tienen cada vez más personas, alentadas por las grandes marcas deportivas y la presión social, de practicar ejercicio cardiovascular de alta intensidad con frecuencia, ya sea con objetivos estéticos -”quemar” grasa- como de rendimiento -mejorar la capacidad aeróbica para practicar deportes generalmente de resistencia, como correr maratones, participar en triatlones, etc.-. Claro está, antes de nada debería definir ejercicio cardiovascular de alta intensidad, que no es más que aquel ejercicio aeróbico -requiere de la combustión de oxígeno-, sostenido en el tiempo por más de entre 3 y 10 minutos, manteniendo durante todo el ejercicio una frecuencia cardiaca superior al 75% de la frecuencia cardiaca máxima (FCmáx). ¿Cómo calculo mi FCmáx? La mejor manera de conocer con exactitud la capacidad aeróbica de un individuo, determinada por el volumen máximo de oxígeno (VO2máx) que puede absorver su organismo y resultante en una FCmáx que puede soportar su corazón, es realizando una prueba de esfuerzo. Sin embargo, existen diferentes fórmulas que pueden ofrecernos una aproximación de nuestra FCmáx, aunque no tienen ni punto de comparación con el resultado obtenido en una medición de VO2máx, ya que puede variar de manera muy significativa para cada persona dependiendo sobre todo del estilo de vida que haya llevado el individuo durante toda su vida. De todos modos, con tal de usarla como referencia y aunque la más conocida sea FCmáx = 220 – edad en el caso de un varón, yo prefiero la propuesta de la publicación del 2001 del Journal of the American College of Cardiology por Tanaka H, Monahan KD y Seals DR. ”Age-predicted Maximal Heart Rate revisited”, según la cual la FCmáx de una persona se estima en: Hombres 208,7 – (0,73 x edad en años) Mujeres 208,1 – (0,77 x edad en años) Por ejemplo, en mi caso la FCmáx estimada sería de 208,7 – (0,73 x 32) = 185 pulsaciones por minuto (ppm). Aplicando una simple regla de tres, para tenerla como referencia, deduzco que el 75% de mi FCmáx son 138 ppm. Sí, sólo 138 pulsaciones. Poquitas ¿no? Para mí suficientes. Según lo que comentaba antes, en mi caso practicar Cardio Crónico representaría mantener un esfuerzo físico aeróbico sostenido por más de entre 3 y 10 minutos por encima de 138 ppm, y además realizarlo 3, 4 ó 5 días a la semana, por ejemplo. ¿Te suena? ¿Paseamos por un gimnasio? ¿Nos damos una vuelta por el parque? Da lo mismo donde lo hagas. Párate a observar a las personas que corren, nadan, hacen spinning, saltan en la clase de step, pedalean en la elíptica. Casi no hace falta ni colocarles un pulsómetro -aunque daría más credibilidad al experimento-. Sólo mírales la cara -de sufrimiento-. Incluso lo puedes comprobar por ti mismo en cualquiera de tus sesiones de entrenamiento. ¿A qué intensidad se practica cardio? ¿Cuanto tiempo se mantiene un ritmo por encima del 75% de la FCmáx? Sólo aparentemente, ¿tiene pinta de que esa actividad pueda sentarle bien al cuerpo? Lo cierto es que gran parte de los practicantes de cardio lo hacen muy por encima de, por ejemplo, 120, 130 ó 140 ppm. Si miras los pulsómetros de los pseudociclistas de una clase de spinning, todos rondarán entre las 155 y las 185 ppm. Muy pocas personas son las que practican ejercicio cardiovascular por debajo de esas pulsaciones en comparación con las que las superan. E insisto, no sólo superando esa aproximación al 75% de FCmáx, sino manteniendo durante un tiempo prolongado intensidades del 80-85%. Realmente, todo un desafío para el cuerpo si lo que se quiere es mantener cierta salud y bienestar. ¿Qué pasa con el Cardio Crónico? Creo haber detectado 3 grupos distintos de practicantes de Cardio Crónico: Los que quieren adelgazar. Y lo consiguen, al menos durante unas horas hasta que reponen líquidos. Con el tiempo puede que consigan algo más y pierdan un poco de peso, sobre todo en detrimento de su masa muscular, para acabar siendo personas aparentemente delgadas aunque con acumulaciones de grasa subcutánea en diferentes zonas del cuerpo, con el riesgo que conlleva. Adelgazaron, sí, pero ¿perdieron grasa? Pronto se adaptarán, y o bien sufrirán un efecto rebote o bien necesitarán incrementar progresivamente la intensidad de sus sesiones hasta el infinito y más allá si quieren que el cardio mantenga su efecto adelgazante. Los que viven según la cultura del sacrificio y otros mitos, como el No pain, no gain -si no sufres no hay ganancia-, el Where is the limit -dónde está el límite- o el Born to run -nacidos para correr-, convencidos de que cuanto mayor es el esfuerzo realizado mayor es el beneficio, mientras que cualquier otra cosa -por ejemplo, caminar- significa perder el tiempo. A la vez, su mentalidad extremadamente racional y muy poco instintiva ha provocado un autoconvencimiento difícil de rebatir de que después de una buena sesión de Cardio Crónico se sienten mejor, aunque al día siguiente les duela aquí o allá o después de una carrera tengan que pasar por manos del fisioterapeuta, por no mencionar la redundancia de sus sobrecargas y lesiones “crónicas”. Los que, derivados del primer o el segundo grupo, enganchados emocionalmente -que no físicamente- al ejercicio cardiovascular y constantemente bombardeados con publicidad, pruebas deportivas populares y marketing, se adentran en las profundidades competitivas del Cardio Crónico para participar en eventos deportivos como carreras populares, maratones, triatlones, Ironmans, etc. Curiosamente, gracias a esa cultura del sacrificio, la mentalidad del deportista le invita a cada vez entrenar más y más para presentarse a pruebas cada vez más exigentes, multiplicando todavía más los efectos contraproducentes del Cardio Crónico. Desde mi punto de vista, el Cardio Crónico es una de las maneras más sútiles -poquito a poquito- de castigar al cuerpo y deteriorar la salud. A falta de dar las explicaciones oportunas -lo haré, lo prometo-, comparto algunas de las conclusiones de varios autores en relación a lo nocivo de practicar Cardio Crónico: Acentúa los efectos del estrés en el organismo. Recordemos que el estrés puntual, a todos los niveles, es muy necesario en la vida de cualquier célula, organismo,… Sin embargo, uno de los grandes problemas de nuestro estilo de vida es el estrés crónico. El Cardio Crónico representa un estrés físico crónico. Requiere la obtención de energía básicamente de nuestros depósitos de glucógeno -azúcar-, dejando en un segundo término el uso de las grasas y provocando una pérdida de eficacia en el metabolismo de los lípidos. Como consecuencia, nos convertimos en carbohidratodependientes, además de provocar más sensación de hambre -de ahí que tengamos que comer grandes cantidades de pasta o arroz para “recuperar energías”-. Aumenta el “apetito glucémico” -necesidad de azúcar-. Como consecuencia, comemos más carbohidratos e iniciamos el círculo vicioso de la hiperfagia y el hiperinsulinismo. En relación a los dos puntos anteriores, el estrés físico supone un aumento en la secreción de cortisol -hormona del estrés-, que junto al hiperconsumo de HC y a la ineficacia metabólica lipídica favorecen la pérdida de masa muscular y la disminución de la secreción de testosterona y hormona del crecimiento, lo que acaba causando fatiga crónica, inmunodepresión y deterioro de la masa ósea -artrosis-. Incrementa la inflamación sistémica -inflamación global del organismo-, lo que nos predispone a padecer cardiopatías, cáncer y otras enfermedades relacionadas con dicha inflamación. Aumenta el daño oxidativo debido al incremento de producción de radicales libres, lo que provoca una aceleración de los procesos de envejecimiento. Entonces ¿qué ejercicio cardiovascular hago? Pronto descubriré cuál era la “vida cardiovascular” del cavernícola, aquella para la que la evolución nos ha preparado y a la que responde mejor nuestro organismo. Todos ya sabemos de la importancia de estimular nuestro corazón y sistema circulatorio más allá de las pulsaciones que requiere estar sentado en una silla o en el sofá, eso nadie lo discute, pero tampoco hace falta que intentemos compensarlo de forma extrema. El concepto de ejercicio cardiovascular debería ser revisado y modificado a nivel de mentalidad y creencias, y a partir de este cambio interior impulsarnos hacia uno exterior que se cristalice en llevar una vida globalmente más activa. De momento, mi consejo es practicar cardio de baja intensidad a diario, mucho menos arriesgado y con mayores beneficios tanto a corto como a largo plazo, tal como caminar o pasear en bicicleta durante periodos prolongados, moviéndonos entre el 55% y el 70% de nuestra FCmáx -en mi caso entre 101 y 129 ppm-. El cuerpo no padecerá ningún deterioro al que no pueda hacer frente de manera cómoda y eficaz, mientras que el metabolismo de las grasas se verá estimulado y los azúcares permanecerán casi intactos para otros momento de estrés puntual, por lo que también gozaremos con otro factor a favor para trabajar sobre la regulación del apetito. ¿Decía algo de estrés puntual? Para ése sí que estamos preparados, además de beneficiarnos. Mi recomendación: incluir ejercicios interválicos de alta intensidad un par o tres veces por semana, tales como correr sprints, realizar ejercicios pliométricos -saltar- o entrenar en circuito. ¿Listo para recuperar tu “naturaleza cardiovascular”?

domingo, 27 de mayo de 2012

ALIMENTOS PARA ENVENENAR A LOS NIÑOS DEL MAÑANA !

ALIMENTOS PARA ENVENENAR A LOS NIÑOS DEL MAÑANA ! “Los niños de todas las regiones de las Américas están expuestos a la publicidad invasiva e implacable de alimentos de bajo o de ningún valor nutricional, ricos en grasa, azúcar o sal”, constata una investigación de la Organización Panamericana de la Salud (2012). Basta con mirar a nuestro alrededor para verificar que nuestros niños (menores de 16 años) presentan una elevada tasa de obesidad y dolencias crónicas relacionadas con la nutrición, como la diabetes y problemas cardiovasculares. Uno de los factores que más influyen en los malos hábitos alimenticios en esta franja etaria es la publicidad de productos de bajo valor nutritivo, tales como cereales para el desayuno ya azucarados, dulces, helados, sodas y otros productos salados, así como comida basura… que “llenan” la barriga y dan la sensación de saciedad, pero que no suplen las necesidades nutricionales básicas. Una resolución de la Organización Mundial de la Salud, de mayo del 2010, instó a los gobiernos a esforzarse por restringir la promoción y la publicidad de alimentos para niños. El mayor vehículo de promoción de alimentos nocivos es la televisión. Expuestos excesivamente a ella, los niños tienden a querer consumir las marcas que anuncian en ella. En general la propaganda crea vínculos emocionales entre el producto y el consumidor, e incluye regalos, concursos y competiciones. Con el pretexto de actividades filantrópicas en las escuelas, las empresas de alimentos no saludables aumentan su poder de domesticación. Investigaciones brasileñas indican que estar ante la tele más de dos horas diarias influye en el aumento del índice de masa corporal en los niños. Y un informe de una agencia de encuestas de mercado señala que en el Brasil, en Argentina y en México el 75 % de las madres con hijos de 3 a 9 años opinan que la publicidad influye en las peticiones de los niños en la compra de alimentos (en el Brasil hasta un 83 %). En el Reino Unido está prohibida en la televisión la propaganda de alimentos no saludables. Irlanda limita la presencia de celebridades en dicho tipo de anuncios y exige el uso de notas explicativas. España desarrolló un código autorregulatorio y restringe la utilización de celebridades y la distribución de productos en el mercado. Según un informe del Ministerio de Salud (2008), durante un año, en el Brasil, más de cuatro mil comerciales de alimentos fueron pasados en televisión y en revistas, de los cuales el 72 % se referían a alimentos no saludables. En el Brasil la reglamentación vigente obliga a colocar advertencias en los comerciales de alimentos, aunque Abia, el principal consorcio industrial de alimentación del país, se rehúse a cumplirla. Esa empresa obtuvo un laudo garantizando la no aplicación de las nuevas reglas, por lo que la decisión final depende ahora de la Justicia. Es necesario, pues, que las familias y las escuelas dediquen esfuerzos a la educación nutricional de los niños. Por ejemplo exhibiendo anuncios comerciales en las aulas y debatiendo sobre ellos. De esa forma se crearía un distanciamiento crítico ante el producto y un mayor discernimiento por parte de los consumidores. En São Paulo algunos alumnos proyectaron en la clase anuncios publicitarios grabados en sus casas. Después de debatir sobre ellos decidieron adquirir una determinada marca de yogur. Una vez analizado su contenido con análisis clínico se constató que no correspondía con las indicaciones expuestas en el envase. De ese modo los alumnos aprendieron lo que significa una propaganda engañosa. La Organización Panamericana de la Salud recomienda que sean anunciados sin restricción los alimentos naturales, los que no llevan edulcorantes, azúcar, sal o grasa, tales como: frutas, vegetales, granos integrales, lácteos sin grasa o con bajo contenido, pescado, carnes, huevos, frutos secos, semillas… Y en cuanto a bebidas, el agua potable. Aquí está el dilema: mientras que las familias y las escuelas quieren formar ciudadanos, la publicidad se empeña en la ampliación del consumismo. Hasta el punto de que en el Brasil se admite la presencia de celebridades, como atletas, en la propaganda de alimentos no saludables y obviamente nocivos, como las bebidas alcohólicas. Es preocupante constatar que en nuestro país el alcoholismo se inicia hacia los 12 años y aumenta el consumo de vodka en la franja etaria inferior a los 16 años. La fiscalización en bares y restaurantes es precaria, y las panaderías y supermercados venden, casi sin restricción, bebidas alcohólicas a los menores de edad. Entonces ¿qué se va a esperar de una familia o escuela que ofrece en la mesa y en la cantina los mismos productos nocivos que vende el tendero de la esquina?

sábado, 26 de mayo de 2012

El Tarwi y los cereales andinos.

La salud y la belleza son reflejo de una buena nutrición. Y esta proviene de una dieta balanceada, que incluya los más variados alimentos para nuestro desarrollo físico, mental y emocional. En una frase, el bienestar integral. Sin embargo, no siempre lo que comemos es sinónimo de alimento. En realidad, la llamada “comida chatarra” es todo lo contrario, ya que produce un sinfín de enfermedades que agotan nuestra calidad de vida, comenzando por el sobrepeso. Afortunadamente, sí existen -y en abundancia- productos destinados a prevenir y reparar los malos hábitos. Quinua, kiwicha, tarwi, cañihua… Estos nombres pueden sonar raro, pero constituyen verdaderas joyas nutricionales que los andes peruanos ponen en nuestra mesa. Cada cereal andino tiene una particularidad que destaca sobre muchos otros cereales que de por sí son muy nutritivos. Por ejemplo, el tarwi o chocho, legumbre que con su 41% de proteínas supera ampliamente a la reconocida soya. Así mismo, la cañihua tiene un alto contenido de proteínas por encima del arroz, el maíz, el trigo o la avena y que ayuda a tratar enfermedades como la tifoidea y el denominado “mal de altura”. Otro de los alimentos “superpoderosos” es la quinua. Esta sí que le gana en proteínas, vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales a cualquier cereal, por lo cual es imprescindible para el desarrollo del cerebro y la parte física. Sobre todo porque no irrita el tracto digestivo. Por ello la consumen los enfermos celíacos, que no pueden ingerir el gluten que está presente en otros cereales. Y entre las riquezas andinas, la que está dando la hora es la kiwicha. Contiene 39 veces más calcio que el arroz y más fósforo que la avena, así como abundante hierro, potasio, zinc y vitaminas. Se usa para controlar las infecciones por parásitos y hasta la NASA la ha considerado un alimento indispensable para sus astronautas. Al ir al supermercado no olvides pasar por la sección Cereales y llevar alguno de estos prodigios de la “Pachamama” (Madre Tierra en quechua). Reemplázandolos por el popcorn o combinándolos con un poco de yogurt son tan nutritivos como deliciosos. Fuente: Revista Somos

viernes, 18 de mayo de 2012

El HMB es beta-hydrosyl-beta-methylbutarate. Es un producto metabolito del BCAA (Aminoácidos ramificados)leucína. Nuestro cuerpo produce cantidades muy pequeñas de HMB por sí mismo. Por otro lado, el HMB esta presente en muy pequeña cantidad en la alfalfa y el zumo de uva. El HMB no es un esteroide ni una droga y está presente incluso en la leche materna. Es un poderoso suplemento, el cual aporta muchos beneficios para el atleta cuando comienza a construir músculos y fuerza. Junto con la creatina, el HMB es un suplemento que trae expectación. ¿Qué hace el HMB? El HMB mejora ja habilidad del cuerpo para desarrollar tejido muscular y quemar grasa en combinación con un entrenamiento intensivo. Una reciente investigación, en la cual a un grupo de personas se les suministraron 3 gramos de HMB durante 3 semanas consecutivas y otro grupo de control de placebo, dio los siguientes resultados: n 1- Las personas que tomaron HMB desarrollaron 3 veces más tejido libre de grasa. n 2- Las personas que tomaron HMB desarrollaron 2,5 veces más fuerza de la que poseían. No sólo se consigue aumento del tejido muscular y de la fuerza tomando HMB. También la abilidad del cuerpo para quemar grasa y el mantenimiento de la potencia combinándolo con un entrenamiento intenso. ¿Cómo trabaja el HMB? Con la descomposición de la leucína, se consigue el KIC. Este es un metabolito de la leucína con una proteína. El HMB fue descubierto en la investigación sobre el efecto y descomposición del KIC. Una dosis de 60 gramos de KIC tiene el mismo efecto que una dosis de 20 gramos de HMB. Y 20 gramos de KIC tienen el mismo efecto que 3 gramos de HMB. Como esquema: Leucína - KIC - HMB La operación exacta del HMB aún no ha sido determinada. Lo que es seguro es que el HMB es un precursor del músculo y del sistema inmunológico que estimula el crecimiento de las membranas celulares. El daño que ocasionado a las células musculares después de un entrenamiento intenso, es reparado en un corto periodo de tiempo. Por ello, la construcción de tejido muscular nuevo puede tener lugar más pronto. Al mismo tiempo, el HMB asegura la reducción del daño que es causado a las células musculares por el entrenamiento, y mejora la conexión nerviosa con los músculos. Esto también explica el porqué del rápido incremento de la potencia que ya ocurre después de sólo dos semanas de uso. ¿Qué cantidad tomar? Todas las investigaciones han sido efectuadas con 3 gramos divididos durante el día. Por lo tanto, es posible que el uso de 4 ó 5 gramos tengan incluso mejores resultados. Nuestro consejo es el de tomar 2 gramos de HMB para un peso corporal de 70 Kilos divididos en 3 tomas / día. Para cada 10 Kilos adicionales de peso corporal, tome 0,5 gramos extra. Por lo tanto, para un peso corporal de 80 Kilos, tome 2,5 gramos de HMB y 3 gramos de HMB para un peso de 90 Kilos. Divida la cantidad diaria en 3 partes iguales. Por la mañana, tómelo con el estómago vacío, y luego, justo antes y después de entrenar. Con el objetivo de conseguir los máximos resultados, es mejor tomar el HMB con glucosa. La ingesta de la glucosa con el estómago vacío causa un incremento dramático de la cantidad de azúcar en sangre. El cuerpo reacciona con la producción de insulina. La insulina es una hormona anabólica que asegura el transporte de la glucosa y otras sustancias en el interior de la célula muscular. Los mejores resultados al tomar HMB con glucosa se consiguen por la mañana y justo después de entrenar. La experiencia práctica ha demostrado una dramática disminución del dolor muscular con la toma de un gramo de HMB en combinación con un gramo de vitamina C media hora antes de entrenar. Nota: El efecto del HMB se ve reforzado con una dieta rica en proteínas.

lunes, 14 de mayo de 2012

Leucina!

El “Journal of AminoAcids”, trae una investigación titulada “nutrición con Leucina en animales y humanos: vía mTOR y mucho más”. El artículo describe los muchos beneficios de la suplementación con leucina, que puede ayudar a los físicoculturistas en su dieta. La leucina no es simplemente un sustrato para la síntesis de proteína en el músculo esquelético, sino que también juega roles mucho más importantes. La leucina activa el factor de señalización de mTOR para promover la síntesis proteica en el músculo esquelético y el tejido adiposo. También regula la vía de señalización de mTOR. Adicionalmente, la leucina regula los niveles de glucosa en sangre al promover la glucogénesis y ayuda en la retención de masa magra en estado hipocalórico. Aquí les mostramos un breve resumen de algunos de los resultados de ese estudio: 1.- La leucina estimula directamente el mTOR en el hipotálamo lo que resulta en una disminución del consumo de alimentos y del aumento de peso. Ningún otro aminoácido regula la señalización de mTOR en el hipotálamo (área del cerebro que regula el apetito). La estimulación de mTOR reduce el apetito, lo que puede ser la razón de que las dietas altas en proteína mejoran la pérdida de peso al reducir el apetito. 2.- La leucina afecta la saciedad al estimular la secreción de leptina (regulador del apetito). Bajos niveles de leptina resultan en aumento del hambre. La leptina es regulada por el mTOR, y la leucina estimula la vía del mTOR lo que puede resultar en una reducción del apetito. La secreción de leptina disminuye y el hambre aumenta cuando se administra rapamicina, una droga que bloquea el mTOR, demostrando que la secreción de leptina es regulada por el mTOR.

CARDIO INTELIGENTE: CORTA DURACIÓN Y ALTA INTENSIDAD

CARDIO INTELIGENTE: CORTA DURACIÓN Y ALTA INTENSIDAD Int J Sport Med 1991; 12:384-390.
Cardio tal vez sea la palabra más temida en el fisicoculturismo. Estamos felices levantando pesos pesadísimos, pero solo pensar en cardio nos hace sentir fatal. Una razón es que hacer cardio es tan aburrido como quedarse parado frente a una secadora viendo como la ropa da vueltas y aparte de eso, siempre hemos escuchado que el cardio nos hace perder músculos. Mucha gente ha abolido este tipo de actividad de su arsenal de fisicoculturismo. Para un fisicoculturista ectomorfo, fuera de temporada, puede que sea realista y en muchos casos aconsejable. Pero en el caso de la gente que tiene el metabolismo lento, no es algo que deban intentar. La práctica de combinar entrenamiento de resistencia con cardio es conocida científicamente como “entrenamiento concurrente”. Un estudio reciente sobre entrenamiento concurrente, conducido por el Dr. Jacob Wilson de la Universidad de Tampa, identificó algunas variables interesantes que pueden afectar la forma como los entrenamientos de cardio te afectan la fuerza, la hipertrofia y la respuesta de la composición corporal en respuesta el entrenamiento de resistencia. La primera variable que se examinó fue la modalidad de entrenamiento de cardio. Lo que el Dr. Wilson encontró puede resultar muy interesante… El tipo de cardio sí significó una diferencia inmensa en términos de fuerza e hipertrofia en respuesta al entrenamiento de resistencia. Carreras de resistencia causaron una disminución significativa en el desarrollo de una hipertrofia óptima, comparado con la bicicleta. Encontró que la bicicleta era significativamente mejor para alcanzar la hipertrofia si se combinaba con ejercicios de resistencia. Los investigadores concluyeron que las diferencias observadas se debían al hecho de que la bicicleta requiere más flexión de cadera y activación de articulaciones de los músculos así como en los ejercicios de sentadillas y press de piernas, comparado con carreras de resistencia, las cuales no se asemejan a ningún ejercicio de pierna que produce la hipertrofia muscular. Lo ideal es escoger el equipo que más imite los movimientos realizados durante el entrenamiento de la resistencia. Mientras más larga sea la ronda de cardio, mayor el deterioro de hipertrofia. Las rondas cortas de cardio y altas en intensidad, como carreras de velocidad repetidas, no tienen impacto negativo en la fuerza y la hipertrofia. Pero el cardio largo, el de resistencia, no activa las fibras largas de contracción rápida. Lo más interesante fue que estudios posteriores realizados al cardio demostraron que no sólo el cardio de corta duración y alta resistencia era mejor para la fuerza y la hipertrofia, sino que era superior para la pérdida de grasa. Los investigadores así lo dijeron: “Maximizar la intensidad, que es lo ideal para un metabolismo graso durante un ejercicios, puede no ser ideal para maximizar el metabolismo graso a largo plazo. Las investigaciones indican que el aumento de la tasa metabólica después del ejercicio aumenta exponencialmente con el aumento de intensidad”. Mientras los pseudocientíficos se esclavizan a la caminadora durante horas, yo prefiero las carreras de velocidad o la bicicleta, para desarrollar más músculos. REFERENCIAS: Wilson JM, Marin PJ, et al. Concurrent training: A Meta-Analysis examining interference of aerobic and resistance exercises. J Strength Cond Res 2011 (in press). Gergley JC. Comparison of two lower body modes of endurance training on lower body strength development while concurrently training. J Strenth Cond Res 2009: (3): 979-87. Bell GJ, Petersen SR, et al. Physiological adaptations to concurrent endurance training and low velocity resistance training.